Entrevista a Lester Rey quien nos presenta "Juke it"


Durante gran parte de su carrera e infancia, Lester Rey ha construido su lugar en la escena musical de Chicago sin olvidar sus raíces. Con el lanzamiento de su más reciente sencillo, “Juke It”, consolida una propuesta artística fundamentada en el diálogo entre su herencia puertorriqueña y el underground electrónico de Chicago. Esta pieza no se presenta como una simple fusión, sino como un "regreso" donde el artista logra que sus ataduras afrocaribeñas —grabadas en su memoria a través de la Bomba, la Plena y la Salsa— y ahora representadas bajo su concepto criollo future sound, dialoguen en igualdad de condiciones con la energía instintiva de la cultura juke del South Side. Su propuesta expone un lenguaje sonoro que rechaza la nostalgia para presentar la identidad cultural como una fuerza viva y transformadora. Este tema marca el inicio de su ambicioso proyecto Antes de Correr (2026), una obra que invita a mover el cuerpo mientras se reflexiona sobre lo que significa cargar y evolucionar la herencia de un pueblo de manera ceremonial a través de la distancia geográfica.

Juke It” toma su nombre de la cultura juke, la escena underground que lleva décadas moviendo cuerpos en las fiestas más clandestinas de la ciudad de Chicago. Allá, juke significa bailar sin restricciones, mover el cuerpo desde lo profundo e instintivo. En las manos de Lester, el término cobra otro significado: una invitación a reactivar la misma memoria hasta llevarlo a una declaración rítmica; cargada de sus influencias. Las tradiciones que aprendió de su gente y su cultura lo formaron antes de que cualquier escena lo encontrara. Y lo que hace en “Juke It” es exactamente eso: traer ambas cosas al mismo espacio, sin pedirles que se fusionen, sin que ninguna le ceda terreno a la otra.

El sencillo representa el primer capítulo de Antes de Correr (2026), un proyecto enraizado en el ritual, la transformación y la identidad diaspórica. La Bomba, la Plena y la Salsa no son referencias aquí: son la estructura misma, traducida a través del bajo, la programación de batería y lo que Lester Rey resalta como su propio sonido, una expresión que se niega a elegir entre lo ancestral y lo contemporáneo, entre lo ceremonial y lo de club. La pregunta que se hace el disco también es una pregunta boricua: "¿qué significa cargar la cultura de tu gente a través de la diáspora y devolverla no como nostalgia, sino como fuerza viva?" Tuvimos la oportunidad de sentarnos a dialogar digitalmente y aquí el resultado de esta entrevista:

Saludos Lester, cuéntanos tu historia. ¿Cómo fueron tus inicios en la música? ¿En qué momento te diste cuenta que hacer música era lo que querías hacer?
Comencé tocando congas en la iglesia pentecostal de Chicago cuando tenía 5 años, en una comunidad mayormente puertorriqueña. Pero incluso antes de eso, mis papás siempre decían que yo tenía el sazón por dentro, porque de pequeño sacaba todas las latas de los gabinetes y me ponía a tocarlas con ritmo.

La iglesia fue donde me formé de verdad. Estuve ahí desde los 5 hasta los 21 años y fue mi primera escuela  de música y de vida. Ahí conocí a músicos que me ayudaron a desarrollarme, entre ellos, un tecladista que más adelante me introdujo en el mundo de la producción.

A los 12 años ya estaba escribiendo y compartiendo poemas en el grupo de jóvenes. Y a los 16 años hice mi primera pista de reggaetón para convertir uno de esos poemas en una canción y cantárselo a mi papá en el Día de los Padres. Ese momento fue importante porque entendí que podía transformar lo que sentía en música.

A los 18 comencé a presentarme más públicamente, cantando frente a la gente y explorando una mezcla de reggaetón, R&B y Spanglish. Cuando entré a la universidad, aunque estaba estudiando otra cosa, seguí conectado a la música tomando clases de jazz, Latin jazz, música Afrocubana, boogaloo y latin soul. Nunca solté ese lado.

Me lancé como Lester Rey en 2015. En 2016, ya independiente y viviendo en Pilsen, un barrio latino y artístico de Chicago (aunque crecí en Humboldt Park), lancé mi primer EP y empecé a construir mi carrera. Ese mismo año, mi carrera tomó un nuevo rumbo. Hice una gira, abrí para El Bles en Orlando, y recibí la llave de Humboldt Park en el festival Fiesta Boricua, un reconocimiento muy significativo que ayudó a aclarar mi camino en la música.


Interesante, ¿de qué manera sientes que el entorno de tus raíces, en combinación con donde resides, moldeó el sonido disruptivo que te caracteriza?
Juke It” es el ejemplo más claro de cómo he vivido toda mi vida: con un pie en Ponce y otro en Chicago.

Crecí pasando los veranos en casa de mis abuelos en Ponce y el año escolar en Chicago. Ese ir y venir me formó, me permitió entender la cultura desde adentro y moverme entre dos mundos con naturalidad. En el 2005 mi abuela falleció y dejé de visitar la isla, pero todo eso se quedó en mí. Lo cargo en el cuerpo.

En mi casa, la música siempre estaba presente. Mi papá ponía oldies, R&B, funk y mi mamá llenaba la casa con merengue y salsa todos los fines de semana mientras limpiábamos. Esa mezcla no es algo que aprendí después, es parte de cómo crecí.

Desde el 2015 comencé a curar eventos, a meterme en la industria desde otro ángulo,  no solo como artista, sino como creador de espacios. Ahí me acerqué más al house, al juke, al dembow y al reggaetón. Para el 2016 ya estaba explorando el underground electrónico: baile funk, cumbia electrónica, moombahton, global bass… todo ese mundo lo descubrí en la pista de baile, en comunidad. Y al mismo tiempo, siempre he estado conectado con lo tradicional, como Irakere, Willie Colón y Ray Barreto.

Esa es la mezcla que llevo: raíces profundas y un presente vivo. Lo que hago no lo veo como fusión, lo veo como retorno.

Tomo esos lenguajes tradicionales:  bomba, plena, salsa  y los trabajo desde la cultura de club, desde el bass, desde el movimiento.

Por eso mi sonido vive en ese punto medio: entre lo ancestral y lo contemporáneo, entre la memoria y el cuerpo, entre Chicago y el Caribe.


Una vez encontraste todo esos ingredientes, ¿cómo se dio ese proceso para formalizar tu proyecto musical?
No fue hasta el 2016 que me lancé de lleno como Lester Rey. Ya llevaba años tocando, escribiendo, explorando, pero ese fue el momento en que decidí ponerle nombre, dirección y compromiso a lo que estaba construyendo.

En ese momento vivía en Pilsen, un barrio latino, mexicano y artístico de Chicago. Aunque me crié en Humboldt Park, fue en Pilsen donde empecé a entender mi lugar como artista dentro de una comunidad creativa. Ahí lancé mi primer EP de forma independiente, sin mucha estructura, pero con una intuición clara de que había algo que tenía que desarrollar.

Ese mismo año me fui de gira y todo empezó a tomar otra forma. Abrí el concierto de El Bles en Orlando y en Chicago me dieron la llave de Humboldt Park. Para mí, eso no fue solo un reconocimiento, fue una confirmación de que lo que estaba haciendo tenía raíz, tenía comunidad, tenía historia.

A partir de ahí, el proyecto dejó de ser solo música y empezó a convertirse en un proceso más consciente: entender quién soy, de dónde viene el sonido y hacia dónde lo quiero llevar.

En octubre de 2025, después de 10 años desarrollándome en Chicago, tomé la decisión de mudarme a Puerto Rico. Ese movimiento también fue parte de formalizar el proyecto, no solo en lo profesional, sino en lo personal. Para regresar a la raíz y avanzar con más claridad.

Antes de irme, saqué el EP SAOKO y Shingaling, que funciona como un puente entre lo que venía haciendo y hacia dónde voy. Incluye tres canciones que ya tenían vida propia en mis shows:
- "Pena", una canción de house que llevaba casi una década cantando en Chicago sin existir en plataformas;
- "I Like It Like That", un cover que también formaba parte de mi historia en vivo
- "Blanco Café", una exploración de la salsa con una textura más cercana al acid house.

Ese proyecto fue clave porque ahí se empieza a definir el lenguaje que estoy construyendo ahora.

Lo que hago lo resumo como criollo con bass: una conversación entre lo ancestral y lo contemporáneo, entre la tarima y el club, entre Chicago y el Caribe.

Formalizar mi proyecto ha sido eso, no un solo momento, sino una serie de decisiones que me han ido acercando a una identidad más clara, más honesta y más conectada con mi historia.


Hablemos de "Juke It",  aunque ya lo hayas mencionado antes, tu más reciente sencillo. ¿Cómo y dónde se da el proceso de grabación y quiénes formaron parte del proceso?
Juke It” sí marca un antes y un después. La canción nació un mes después de que naciera mi hijo Luca. Yo estaba en plena adaptación a la paternidad, durmiendo poco, con la mente en mil lugares, y llegué así al estudio de MoonDoctoR en San Antonio, Texas. Era un momento bien humano, con mucho cambio, cansancio, pero también con claridad.

MoonDoctoR es un productor de footwork nacido en Chicago, fundador de FreshMoon Records, y parte del linaje de Teklife. También viene de una historia musical fuerte a través de su padre, Tony Mundaca, pionero del house en Chicago. Trabajar con él no fue solo una colaboración, fue conectar con una cultura y una historia que ya vivía dentro de mí.

El tema empezó en San Antonio, pero no se quedó ahí. Desde ahí viajó a Chicago, donde Matt Skillz, bajista con trayectoria en proyectos nominados y ganadores del Grammy, incluyendo colaboraciones con Tank and the Bangas y Robert Glasper,  le dio otra dimensión al tema. Él trajo una energía bien viva, conectando el jazz, el soul y la performance dentro de un contexto electrónico. Matt y yo ya tenemos historia tocando juntos en Chicago, especialmente en espacios como A Party Called Tribe, que ha sido clave para la cultura house y la música en vivo en Chicago.

Finalmente, el tema se terminó en San Juan, Puerto Rico. Tres ciudades, tres procesos, una misma intención.Para mí, ese proceso representa cómo se ha ido formalizando mi proyecto: entiendo de dónde vengo, con quién estoy creando y hacia dónde estoy llevando el sonido.

No es solo hacer música, es construir algo con identidad, con raíz y con visión clara.


Hombe, ese track corrió de verdad... y lo que le falta correr en las plataformas de streaming. Ahora, tenemos entendido que el próximo 8 de mayo también sale el video que fue grabado en Puerto Rico. ¿Qué nos puedes contar de esa producción?
El video de “Juke It” nace desde el mismo lugar que la canción: el movimiento como memoria.

Lo dirigió Daniel Delgado (@RicanFX), un creativo puertorriqueño con formación en Chicago. Esa dualidad era importante para mí porque este proyecto vive precisamente entre esos dos espacios. Su trabajo siempre ha tenido un enfoque bien humano, bien intencional,  no solo capturar imágenes, sino conectar geografías, historias y emociones. Era la persona correcta para traducir este mundo a lo visual.

Filmamos en tres locaciones que tienen una energía bien particular: Hacienda JF en El Yunque, Refugio en San Juan y Casa Ana,  una casa construida en los años 50 por el abuelo de una amiga. Cada espacio tiene su propia historia, y eso era importante… no quería un set, sino lugares con memoria.

El video incorpora caballos, baile callejero y momentos de ritual colectivo. No como símbolos aislados, sino como extensiones del cuerpo y de la cultura. Para mí, “Juke It” siempre ha sido eso, una conversación entre el cuerpo, la tierra y el ritmo.

Este visual es llevar la canción a otro plano: al cuerpo, al paisaje y a la historia que cargamos, incluso cuando no la estamos nombrando.

Equipo creativo:
Director: Daniel Delgado
DP: Jovanny Gonzalez
Producer: Kimberly Hopgood
Production Coordinator: Pablo Andre Ramirez
AD: Carlos Leon
Gaffer: Adrian Santiago Stylist: Addis de Leon HMUA: Enez Irizarry Art: Ana Conde Art Assist: Mariela Padro
BTS: Coral Silva


Antes de eso, no podemos olvidar que tienes una presentación con los querendones de Chuwi el próximo 3 de mayo. ¿Cómo se dio eso y qué podemos esperar en ese show?
Es un regreso bien simbólico.

Yo fui quien los trajo (a Chicago) y los programó para su debut en Estados Unidos en 2024, y ahora regreso a Chicago para abrir para ellos en este momento de transición en mi carrera. Hay algo de ciclo completo ahí, pero también de movimiento y de entender que todo sigue evolucionando.

El show está sold out, y eso para mí habla de comunidad, de historia, de un público que ha estado presente en distintas etapas.

Por primera vez voy a cantar “Juke It” en vivo en Chicago. Y eso tiene peso. Chicago es donde todo comenzó para mí, donde me formé, donde pasé 10 años desarrollándome como artista independiente, donde encontré mi voz en medio de muchas influencias.

Volver con este nuevo sonido, más claro, más conectado a mi raíz, es bien significativo.

Lo que pueden esperar no es solo un set, es un recorrido.

Hay energía, sí, pero también hay historia. Hay cuerpo, hay ritmo, pero también hay intención.

Es el primer momento en que este nuevo mundo se encuentra con la gente, en el lugar donde todo empezó.


Seguro será especial. A todo esto, ¿cómo describes tu música?
Criollo Future Sound. Es un sonido que nace entre dos mundos, entre Chicago y el Caribe, entre lo ancestral y lo contemporáneo. No lo veo como una fusión, sino como un retorno: tomar lenguajes como la bomba, la plena, la salsa, y trabajarlos desde la cultura de club, el bass y el movimiento.

Es música hecha desde el cuerpo y la memoria. Un espacio donde lo tradicional sigue vivo, pero se proyecta hacia adelante.


¿Qué historias buscas contar a través de las letras de tus canciones? 
Quiero crear una casa para quienes viven entre mundos, para los que no se sienten completamente de aquí ni de allá. Ese “aquí y allá” es una experiencia compartida, y para mí es importante normalizar ese espacio como uno seguro, especialmente para quienes han cargado con temas de género, racismo o clasismo.

Mis letras nacen desde ahí: desde la identidad, desde la duda, desde el proceso de entender quién eres en medio de todo eso. También quiero hablarle a la gente que se pierde en pensamientos existenciales, ofrecerles un poco de claridad, o al menos compañía. Recordar que el amor sí existe, aunque no siempre se vea de una sola forma.


¿Algún dueto de ensueño que quisieras hacer?
Mi dueto de ensueño sería con Frank Ocean. Su manera de mirar hacia adentro es algo que admiro mucho. Siento que juntos podríamos crear una canción que se pueda bailar, pero que también te toque por dentro un espacio para hablar de lo que viven las comunidades latinas y las personas racializadas, desde un lugar honesto y humano.


Ya que mencionas a Frank Ocean, ¿podrías mencionar los 5 discos que más te han influenciado?
808s & HeartbreakKanye West
Casa de los Leones — Jowell y Randy, J-King y Maximan, Guelo Star
Channel OrangeFrank Ocean
El Malo — Willie Colón
IllmaticNas


¡Nice! ¿Algún proyecto local e internacional que actualmente estés escuchando y recomiendes?
Ahora mismo estoy escuchando mucho a Buscabulla, Se Amaba Así, y también revisitando Homework (1997) de Daft Punk. Me gusta mantener ese balance entre lo nuevo y lo que siempre ha influido.


Ambos son muy buenos discos (leer reseña aquí) ¿Cuáles son los planes a corto y mediano plazo para tu proyecto?
Juke It”, que saldrá el 24 de abril, es la carta de presentación de mi álbum debut, Antes de Correr, que sale este año. Es un proyecto que gira alrededor del ritual, la transformación y la identidad diaspórica.

Ahora que vivo en Puerto Rico, quiero terminarlo aquí, en la tierra de mis raíces, y compartirlo en distintos formatos en tarima, online y a través de lo visual.

Antes del lanzamiento del álbum completo, voy a lanzar un par de sencillos más para seguir creciendo junto a la gente de PR. El show del 3 de mayo en Chicago es el primer paso; el video del 8 de mayo es el segundo. Todo está en movimiento.


Nos gusta eso, bien planificado todo. ¿A cuáles enlaces pueden acceder para seguir tu proyecto y tu música?
Me pueden encontrar en todas las plataformas y redes como @lesterreymusic.

Tengo todo organizado en LesterRey.com incluyendo los visuales en youtube, tiktok, Instagram y más.

Ya lo saben, síganlo y estén pendientes a estos lanzamientos que están al doblar la esquina. Muchas gracias por sacar de tu tiempo para presentarnos la propuesta. Te deseamos el mayor de los éxitos.
Nos despedimos, no sin antes dejarlos con un taste de "Juke it", anticipo de Antes de Correr, disponible en todas las plataformas pronto.