Originario de Moca, en la costa oeste de Puerto Rico, Adames se ha consolidado como un artista integral cuya visión abarca desde la producción y el beatmaking hasta la dirección visual y el máster de sus obras. Su propuesta sonora logra un toque distintivo donde la energía del reggaetón se entrelaza con las estructuras del R&B y el afrobeat, creando un estilo que él mismo define como un "Caribe futurista". Más allá de lanzar sencillos aislados, Adames construye un universo conceptual en expansión, donde cada entrega conecta historias y personajes bajo una estética cinematográfica que filtra simbologías ancestrales —como la taína y la yoruba— a través de un lente contemporáneo y limpio. Esta capacidad para controlar cada detalle de su narrativa, desde el color de sus visuales hasta la atmósfera musical, le ha otorgado una identidad artística inmediatamente reconocible.
Con una trayectoria que ya incluye colaboraciones con figuras como Young Miko y un lugar destacado en las principales listas editoriales de Spotify, el artista se posiciona como una de los exponentes con ascedente proyección en la nueva generación latina. Actualmente, su enfoque se centra en "Música Para La Playa", un proyecto diseñado como una experiencia inmersiva donde las canciones actúan como episodios de una misma trama, invitando al oyente a una travesía que se baila, se escucha y se vive en pantalla. Aquí la entrevista:
Saludos Adameskv, ¿cómo inicia Kevin Adames en la música? ¿Cuál es la historia?
Mi historia con la música no empezó de grande; empezó de chiquito. Desde chiquito me llamaba mucho la atención la creatividad, el arte y la música. Crecí en una iglesia pentecostal, así que estuve rodeado de música desde temprano, y eso despertó algo en mí. Me pasaba inventando sonidos en mi mente, imaginando melodías y jugando con ideas musicales incluso antes de entender bien lo que estaba haciendo.
En cuarto grado, con mis amigos, nos poníamos a inventarle letras a canciones en el comedor de la escuela, todo en vacilón. Pero cuando llegaba a casa, eso seguía en mi mente. Hasta bañándome me quedaba practicando ideas, melodías y frases. Ya desde ahí había una conexión real con crear.
Después, en séptimo grado, me gustaba una muchacha y empecé a escribir poemas por Facebook para dedicárselos. Ahí también fui descubriendo que me gustaba escribir desde la emoción, expresar cosas reales y convertir sentimientos en palabras.
En octavo grado conocí a un tocayo, (Kevin también), y esa fue la primera vez que vi más de cerca este mundo de producir música. Él fue quien me enseñó lo que era un DAW y me introdujo a FL Studio. Ahí entendí que todo eso que yo imaginaba sí se podía convertir en canciones reales.
Recuerdo también que todos los domingos íbamos a casa de mi tía. Yo me escapaba para la hamaca, y mi propio reto era escribir una canción o un poema en esa hora o dos que estuviera allí acostado.
Aunque siempre estuvo en mí, realmente retomé todo con seriedad en el primer año de universidad. Y después del huracán María fue que me choqué con muchas realidades y decidí tomar la música 100% en serio. Ahí dejó de ser solo una inquietud creativa y se convirtió en una decisión de vida.
Además de tu tocayo, ¿quién fue esa persona que creyó en tu talento y te motivó a que dieras ese primer paso para lanzarte y crear tu propia música?
Personas que me apoyen en lo que hago nunca me han faltado, y eso lo agradezco. Pero honestamente, no tuve a una sola persona que me empujara a dar ese primer paso de lanzarme con mi propia música. Ese proceso me ha tocado desarrollarlo. Fue un proceso de descubrimiento personal y de entender que realmente quería.
Eso me obligó a crear cuero duro, a dejar el ego a un lado, a aprender a escuchar críticas y a ser objetivo conmigo mismo para poder mejorar de verdad.
También recuerdo que en una etapa temprana escribía mucho con un amigo de Play que jugábamos shooting games juntos; ambos nos pasábamos escribiendo poemas. Eso también fue parte importante de ese desarrollo creativo inicial.
Y, ¿Recuerdas esas primeras composiciones?
Sí, las recuerdo. Mis primeras composiciones eran de amor. Empezaron desde esa etapa de escribir por emociones, por lo que sentía, por alguien que me gustaba o por ideas que me nacían. Eran letras inocentes, pero ahí ya estaba la base de todo.
¿A quién consideras que ha sido tu ídolo en la música?
Si me voy por las etapas que me fueron formando, he tenido muchas influencias. Desde mis inicios escuché mucho a Slipknot, In This Moment, Alex Zurdo, Vico C, Cosculluela, Wisin & Yandel, Bruno Mars, Gilberto Santa Rosa, Skrillex, Monchy & Alexandra, White Noise & D-Anel y Arcángel, entre otros. También marcaron mucho los coros pentecostales de la iglesia.
Todos me fueron aportando algo distinto. Si hablo de una inspiración fuerte dentro de lo urbano, Arcángel definitivamente ha sido una figura importante para mí. Pero en realidad mi formación musical viene de una mezcla bastante amplia de sonidos, emociones y estilos.
¿Desde el principio sentiste que tenías el don para la música o consideras que fuiste desarrollándote poco a poco?
Sentía una conexión natural con la música desde temprano, pero más que pensar que desde el principio lo tenía todo claro, siento que me fui desarrollando poco a poco. Había una inclinación real desde niño, pero el talento hay que trabajarlo, entenderlo, pulirlo y desarrollarlo con tiempo, experiencia, errores y práctica. Considero que lo más importante es ser objetivo y mantener el deseo de superarse a uno mismo cada minuto.
Definitivamente. ¿Cuándo es que descubres que hacer música era lo que querías hacer?
Lo fui descubriendo por etapas, pero lo confirmé de verdad en la universidad. Y después del huracán María fue que lo asumí con total seriedad. Ahí entendí que no era solo algo que me gustaba; era algo que quería construir como parte real de mi vida. No podía dejarlo para después cuando cosas externas no te piden permiso para afectar tu vida.
¿Con cuál estilo musical identificas tu música?
No me gusta encasillarme en un solo estilo. Mi música se mueve entre el urbano latino, reggaetón, R&B, latin pop, hip hop latino y otros sonidos que me permitan expresar lo que quiero decir. Me gusta explorar, porque cada género me saca un feeling distinto.
Más que un estilo fijo, yo diría que me identifico con hacer música con identidad, intención y emoción.
¿Cómo fueron esos primeros pasos en la música, ya más en serio?
Los primeros pasos serios llegaron cuando decidí dejar de verlo como una simple curiosidad. Ahí empecé a meterle de verdad: a escribir con más intención, a producir, a grabar y a entender mejor cómo convertir una emoción o una idea en una canción completa.
También fui aprendiendo por mi cuenta muchas otras áreas alrededor de la música, como la parte visual, la grabación de videos, el concepto y la estructura detrás de cada proyecto.
Una vez ya estructurado y decidido, ¿cómo sientes que ha ido evolucionado tu música?
Mi música ha evolucionado muchísimo. Antes todo salía más desde el impulso; ahora hay mucho más estructura, intención y conciencia en lo que hago. He ido creciendo no solo en sonido, sino en visión, concepto, ejecución y detalle, sin dejar a un lado el sentimiento, que para mí es lo principal.
Hoy miro trabajos viejos y puedo diferenciar bien en qué podía mejorar, pero también me recuerdan cuánto he crecido y que me debo retar igual o más a como me retaba en aquellos tiempos.
¿Usualmente, dónde grabas tu música y quiénes forman parte del proceso de grabación y masterización del proyecto?
La gran mayoría del proceso creativo lo hago yo mismo. Produzco gran parte de mis pistas, escribo, desarrollo conceptos y estoy bien envuelto en cómo se graba y se construye cada tema. A veces uso beats de productores online si conecto con ellos, pero la dirección creativa sigue siendo bien mía.
Dependiendo del proyecto, pueden entrar otras personas en el proceso, pero me gusta estar muy presente en cada etapa para asegurarme de que todo conserve la intención original.
Entonces, ¿cuál es tu proceso a la hora de producir o crear una canción?
No hay un solo proceso. Todo puede empezar de distintas maneras: una melodía, una frase, una emoción, una idea visual o algo que estoy viviendo. Si me llega algo, rápido lo escribo o lo grabo en el teléfono para no perderlo.
Una canción se puede escribir en poco tiempo, pero a mí me gusta darle energía real a cada canción, porque está la composición, la melodía, la estructura, las voces, las segundas voces, el concepto, la mezcla, la intención emocional y todo lo que hay detrás. Cuando hago una canción completa como debe ser, me gusta que tenga dirección y propósito.
¿Cuál es el concepto de tus líricas?
Sencillo, el concepto de mi lírica es explicar la emoción y el sentimiento tal como los he vivido.
Hablemos sobre Música para la Playa, ¿de qué trata?
Música para la Playa es más que un proyecto musical; es un universo creativo. Es una propuesta transmedia que une música, cortometraje y cómic dentro de una misma visión.
En esencia, representa una paz después del caos. Quiero que lo vean así porque cuando uno va a la playa lo que uno piensa es en el playlist o las canciones que quiere escuchar porque ese momento e instante es de uno. Uno está lejos del ruido del monte y la ciudad para sentir la arena, el mar, el sol y escuchar lo que a uno le gusta. Habla de emociones, de amor, de introspección, de búsqueda, de identidad y de lo que uno descubre en el proceso de vivir, perder, aprender y volver a construir. No lo veo solo como un álbum; lo veo como una experiencia completa.
Los tracks del proyecto, Música para la Playa, nacieron bajo una historia real, inspirados en la muchacha a la que le dedico el álbum.
¿Cómo ves el panorama actual del género y qué diferencia tu música del resto del género?
El género actualmente está saturado y, realmente, me gusta que lo esté.
La diferencia se la dejo a la gente; prefiero que sean ellos quienes la definan.
¿Qué géneros o estilos musicales te gustaría integrar en tu música?
No es una idea en la que piense de forma recurrente, pero cada vez que escucho culturas y estilos nuevos, mi cerebro automáticamente empieza a mezclarlos.
Podrías mencionarnos artistas locales e internacionales del género que te gustan ahora mismo y sientes que están haciendo la diferencia:
Localmente, Chvrlez y 2ble Seba.
Internacionalmente, sigo apostando por Omay.
Próximos pasos para Adames; planes a corto y largo plazo del proyecto:
A corto plazo, solo veo Música para la Playa.
A largo plazo, veo más creatividad y más experiencias para la gente que me apoya. Al final, mi goal es ese: llevarles experiencias y que sean felices experimentándolas, porque sabrán que las personas que los rodean están en la misma sintonía y son buenas de corazón.
¿Cuál te gustaría que fuese tu legado?
El legado se está construyendo, y me gustaría que la gente pudiera apreciar mi creatividad en todos los aspectos posibles y que eso se convierta en una experiencia para todos.
¿Para los que quieran seguir tus pasos en las redes, dónde pueden hacerlo?
Me pueden seguir como Adames en las plataformas de streaming de música y como Adameskv en las redes sociales.