Hay proyectos musicales que se limitan a montar un género y hay otros que, a fuerza de experimentar y ponerse a jugar con los ritmos, terminan desenterrando un sonido con identidad propia. En esa segunda liga es que juega Los Diamantes, un grupo independiente que lleva desde el 2021 sonando en la escena metropolitana de Puerto Rico. ¿Su propuesta? Una receta bien pulía de cumbia psicodélica caribeña que pone a cualquiera a mover los pies. "Sombra de Yagrumo" es el nombre de su más reciente sencillo lleno de ritmo, sanación y resistencia; los ingredientes ideales para una propuesta que promete elevar el nivel de su madurez musical a uno mucho más profundo y reflexivo. El yagrumo no es un árbol cualquiera; con sus grandes hojas de reverso plateado, es el primero que brota para sanar el terreno y levantar el monte después de que un azote de la naturaleza abre un claro en el bosque.
El proyecto, fundado por el junte creativo entre Antonio Alonso ‘Yunke’ en la guitarra, Gabriel Morales en el bajo y Hassam García en los teclados, arrancó con la idea simple de vacilar y meterle mano a la cumbia. Sin embargo, esa exploración los llevó a lanzar su primer disco de vinilo de cumbia, producido y fabricado enteramente en Puerto Rico. Ahora, el trío se prepara para promocionar su próximo asalto sonoro con el, antes mencionado, estreno del sencillo "Sombra de Yagrumo", canción que se perfila como una metáfora musical sobre la resiliencia y la sanación de nuestra tierra, un tema que promete transportarnos directo bajo el refugio del bosque.
Para entender el distintivo de la música de Los Diamantes, hay que mirar sus influencias. El núcleo de su sonido se nutre directamente de la chicha peruana, ese género setentero que fusionó el folclor de los Andes y el Amazonas con guitarras llenas de fuzz y psicodelia. Pero ellos no se conformaron solo con juntar estas influencias. Mientras la chicha original se nutre de la densidad del Amazonas, Los Diamantes sazonan sus notas con la humedad, el calor y el misticismo del bosque tropical de El Yunque. Es el influjo de nuestra propia naturaleza, mezclado con el caos y la armonía del entorno boricua.
A este viaje psicodélico le sumamos un repertorio de géneros que conviven en total armonía, como el afinque de la salsa, el repique y el ritmo de la bomba y la plena y los matices del jazz, el blues y el funk creando es un espacio libre de etiquetas bajo una propia estructura. Parte del encanto de Los Diamantes es que arma un bembé serio, invitando al público a expresarse a través del movimiento corporal mientras se disfrutan su cumbia cocinada a fuego lento.
Para conocer más sobre el proyecto, hemos podido conversar con la banda para que sean ellos mismos quienes nos cuenten cómo se ha ido formando la cosa. Aquí la entrevista:
-Saludos, háblennos un poco sobre la historia de ustedes como banda, cómo comenzaron?
Yo, Antonio Alonso (Yunke), para eso del 2016 estuve tocando en Perú con Los Bronson. En Lima tuve una introducción formal de lo que es la chicha y sus elementos. Quede encantado y siempre curioso con la cumbia. De hecho, Los Bronson tocábamos varios covers de cumbia. Me di cuenta de que no se te tenía que limitar a solo covers y podía hacer una banda de cumbia. No fue como hasta el 2019-2020 que comencé a tener conversaciones con diferentes músicos hasta que logré reclutar integrantes. Todo comenzó con unas sesiones de jameos con varios músicos de otras bandas de la escena (Reanimadores, Dávila 666, La Fundación y la Santa Ska) Poco a poco en los jameos y ensayos, de forma natural se completaron y definieron los integrantes.
-¿Cómo surge el nombre y la idea detrás de él?
Primero que todo, el nombre de por sí solo suena como de banda de cumbia jajaj. La Banda comenzó llamándose Yunke y Los Diamantes. Haciendo referencia a muchos grupos de cumbia, que llevaban ese formato de nombre de banda. Al final yo no quería asumir protagonismo al respecto, aunque realmente hacíamos referencia al bosque, pero todo el mundo sabe que me apodaban Yunke. En fin, Los diamantes vienen de la tierra, tienen un gran valor y todos los músicos de esta banda son unas joyas y excelentes músicos; son Los Diamantes del Yunque, de nuestro país y del bosque que nos representa.
-¿Quiénes componen la banda actualmente?
Timothy Cooper - conga
Francisco Figueroa - timbal
Hassam Garcia - teclado
Gabriel Morales - bajo
Ricardo Soto - batería
Antonio Alonso “Yunke” - guitarra
Jayson Yordan - percusión menor
-Ustedes tocan base en el género de la cumbia principalmente, pero hacen fusión con otros géneros, como la sicodelia, también: ¿cómo describen su música y qué la caracteriza de las demás propuestas?
Por el momento, este primer disco al menos, la propuesta es instrumental y con un enfoque de representar elementos de la naturaleza a través de nuestra música como representación de nuestra flora y fauna. Al igual que la chicha, que hace referencia al Amazonas, nosotros hacemos referencia al Yunque. Lo que nos puede diferenciar del resto de las propuestas de cumbia, es la integración de los ritmos puertorriqueños, tratando de crear una interpretación puertorriqueña de lo que es la cumbia, y con ello formar parte de Latinoamérica. Aportar al sueño de una América Latina unida de Simón Bolívar y Betances.
-¿Qué bandas han sido las influencias principales para el proyecto?
Yo diría que todos los clásicos de la cumbia, evidentemente, son la influencia principal. Pero en realidad lo que nos hace únicos es el hecho de que todos los músicos de la banda vienen de otras bandas y de otros géneros (Salsa, Punk, Surf, Ska, Rock n roll, Progressive Rock etc). Esa mezcla y apertura a que cada uno de ellos explore con la cumbia crea cierta identidad. La influencia principal es la experiencia que ha tenido cada uno de los músicos de la banda en sus proyectos personales.
-Definitivo que aporta un toque distintivo, entonces ¿cómo es el proceso de crear música entre ustedes, usualmente?
Todo comienza creando riffs de guitarra, de bajo o de teclado jugando con la cumbia, se presentan al grupo y luego comienza la metamorfosis del tema, con la aportación de cada uno de ellos. Actualmente sigue siendo el mismo proceso, pero trabajamos primero las cuerdas (Teclado, bajo y guitarra), nos reunimos, hacemos el proceso creativo, creamos maquetas y luego le presentamos a las percusiones la idea parcialmente montada. Es el proceso mas eficiente que nos ha resultado con el tiempo limitado de cada uno. Hay un proceso cerrado antes de ir a donde toda la banda a tocar el tema. Hasta ahora eso nos ha funcionado, pero creo que es algo que puede cambiar.
-Entrando de lleno a “Sombra de Yagrumo”, su nuevo sencillo, ¿cuál es el concepto?
El tema tiene ciertos matices oscuros, de misterio y que crean curiosidad. Entre el sonido del sintetizador, efectos de la guitarra y sonido de aves. El árbol de Yagrumo es uno que prevalece en la flora y fauna del Yunque y tiene la peculiaridad, que por su hoja ser tan grande, es un árbol que podría brindar mucha sombra. Hacemos una analogía de esa sombra con ese sonido oscuro y misterioso. De vez, resaltamos la importancia de dicho árbol en Puerto Rico. Es uno que los indios taínos usaban de referencia para saber si venían Huracanes o tormentas. La hoja se voltea, mostrando su envés plateado hacia arriba con el paso del viento.
-Bello, escuchar el track te transporta al mental picture de la escena... Actualmente tienen a la venta, el vinilo de Diamantes, qué nos pueden comentar de ese disco?
Este es el primer disco de cumbia en formato de vinilo hecho en Puerto Rico. Podemos decir que fuimos pioneros en ese aspecto. Logramos y nos atrevimos a documentarlo. Este disco se llama Los Diamantes del Yunque. La foto de la parte de atrás del disco es en El Yunque y es un tributo o representación de nuestro bosque principal.
-¿Dónde se grabó y masterizó? ¿Quiénes formaron parte del proceso?
Se grabó en El Padrino Recording Studio con Julio González “El Padrino”. Julio nunca dijo que no para ayudarnos cuando le hablé sobre el invento y proyecto que quería grabar. Desde que grabé con Los Bronson en ese mismo estudio, siempre nos ha dado la mano.
La mezcla y master fue en Bogotá, Colombia. El baterista Ricardo Soto estaba estudiando ritmos colombianos y cogiendo clases con un maestro de Bogotá, y ese mismo maestro nos dio el contacto de Juan Valencia, el maestro del master y mix de nuestro disco. Viajé a Bogotá específicamente para finiquitar ese proceso con Juan Valencia.
-Nice, ¡Saludos a Julio! Oye, y antes de que se nos olvide: ¿dónde lo podemos conseguir?
En Ojo de tigre, El cuartito, El Discotecario, Electroshock, Lagrimitas, BQN records. Básicamente, en todas las tiendas de disco de área metro.
-Habiendo lanzado música de maneras distintas, primero con sencillos y ahora con un EP más completo, ¿cuál es la estrategia que consideran que les funciona mejor?
Honestamente pienso que la mejor estrategia es la que te funcione. No hay ninguna fórmula en particular que nos funcione, seguimos experimentando. El mismo Bad Bunny utilizó métodos no tradicionales y fue un éxito. Eso es un juego de más de suerte y recursos, y es una realidad de la industria musical. Esa es mi opinión.
-Totalmente de acuerdo. ¿Qué tan complicado es el panorama local para las bandas independientes? ¿Cuál creen que es el mayor reto?
Definitivamente complicado. Hay mucho talento, muchas ganas, pero pocos recursos, poca ayuda y poca educación sobre la industria de la música y sus procesos. Tocar no es suficiente, tienes que saber del negocio, cómo manejarlo, moverlo, documentar etc. Más aún, ahora, con las redes sociales; sin eso no puedes lograr nada. Al final, el talento y ganas no definen nada. Hace falta ayuda y apoyo de los grandes productores y de los que tienen acceso. Aquí en PR se siente que solo reciclan lo mismo y nadie se atreve a darle la oportunidad a un proyecto diferente, sobre todo si es instrumental. Una limitación que tenemos es esa, la gente no acepta el formato instrumental. Pero yo lo veo como un reto, más que una limitación.
-Hasta ahora, qué disfrutan más, ¿el proceso se producir y grabar canciones/discos o ir a tocarlos? ¿Por qué?
El proceso de tocar siempre es más divertido. Ahí es que realmente interactúas con la gente y logras transmitir lo que queremos; que la gente baile. Además, sentimos que en vivo es mucho mejor. Tocamos las canciones diferentes y al final hacemos lo que queremos.
-¿Algún track favorito que disfrutan más tocar en vivo y por qué?
Cada canción tiene su elemento particular y las creamos pensando en que cada una tenga una parte especial para cada músico. Así que podría decir que en el disco hay una canción destinada para cada músico. Sea así por un solo, una melodía o algún tipo de exposición.
-Duro. ¿Qué otros elementos y estilos les gustaría explorar e incorporar en su música, una vez ya digerido y queden con los learnings de “Diamantes”?
Lo único que puedo decir es que República Dominicana está cerca y su música tiene mucho sabor y carisma. Estamos más dirigidos a crear canciones rápidas y fomentar un baile más carismático.
-¿Cuáles son los planes a corto y largo plazo de la banda?
Viajar y exportar el producto. Ya es tiempo. Tenemos la experiencia, el material y las ganas de ya exponernos fuera de Puerto Rico.
-¿Cuál les gustaría que fuese su legado?
Que se cree un tipo de escena de cumbia y que comiencen a surgir más grupos. Simplemente ser esa chispa que motiva y fomenta iniciativa de poder comenzar a crear cumbia puertorriqueña. Unirnos a Latinoamérica de esa forma.
Los Diamantes nos recuerdan que la música bailable también puede ser una experiencia mística, espiritual y amarrada a la geografía de la isla. Vayan preparando el esqueleto y poniéndose ready, porque la "Sombra de Yagrumo" está a la vuelta de la esquina. Que la disfruten.


