Tras un tiempo de "inactividad" musical tras incursionar en la escena independiente de Puerto Rico como baterista y director de la banda Labios Celofán, el músico conocido como Carlos A. Christian presenta una nueva faceta creativa bajo el pseudónimo de TropiCarlos. Esta transición marca un alejamiento de las estructuras convencionales de grupo para abrazar un enfoque de autenticidad introspectiva y una estética sonora que prioriza la honestidad sobre la perfección técnica. Su debut discográfico lo marca, Hogareño, un manifiesto del movimiento Lo-Fi y la filosofía DIY. Producido íntegramente mediante herramientas digitales móviles desde su entorno familiar, el álbum desafía los estándares de la industria tradicional al elevar el demo a la categoría de obra final. Este proceso de grabación, realizado en espacios cotidianos, otorga al disco una textura orgánica y una cercanía emocional que define su identidad artística actual.
En el plano estilístico, TropiCarlos destila sus influencias del punk y el ska hacia un Pop Alternativo de matices suaves y minimalistas. La lírica del proyecto revela una clara personal que documenta la paternidad, el paso del tiempo, la cotidianidad con una madurez desprovista de pretensiones y cómo la dinámica del hogar se ha convertido en el eje central de su propuesta musical más genuina hasta la fecha. Aquí nuestra entrevista:
Saludos Carlos,
Espero que tu y tus chicas se encuentren muy bien. Qué bueno tenerte de vuelta y saber que esa vena musical todavía pica…
-Te conocemos de tu etapa musical con Labios Celofán, donde fungías como compositor, director y baterista del proyecto, pero creo que no llegamos a hablar de tus comienzos, ¿cómo comenzó tu desarrollo en la música?
Saludos,
Primero que nada, quiero darte las gracias por el interés en mi proyecto. ¡De igual manera, espero que tú y los tuyos estén bien! Ustedes siempre han sido gente cool con nosotros, y eso siempre se aprecia un millón.
Como mencionaste, en Labios Celofán yo hacía un poco de todo lo que podía o me gustaba, siempre buscando que funcionara dentro del contexto de la banda. Fue una experiencia que me disfruté muchísimo, y un proyecto que, aunque culminó hace ya unos añitos, nos dejó muchas hazañas y “mini aventuras” como banda indie en Puerto Rico. Tenemos muchas historias graciosas, de éxito y de fracasos que, al final, son parte de la experiencia de formar una banda en la isla y tirarse a la aventura. Jaja.
Siempre he tenido una inclinación hacia la música. Tomé clases de batería en mi adolescencia y me incliné mucho por los instrumentos de percusión. Poco a poco, por interés propio, fui aprendiendo un poco de muchos instrumentos dentro de esa familia. Ya en la universidad tuve un momento de conexión y me interesé por aprender a tocar guitarra, así que empecé con la guitarra acústica de manera casual y bien autodidacta. He aprendido por mi cuenta con los años (aunque, para el tiempo que llevo “tocando”, considero que todavía la toco de manera bastante básica XD).
No me considero para nada experto en ninguno de los instrumentos que toco; más bien soy un entusiasta de la música. No tengo la confianza, para nada, de llamarme artista o algo así.
-Hombre, que todo está en las ganas que le metas... ¿Cuál fue tu primer instrumento? ¿Cuál consideras que fue esa primera persona que te motivó a entrar en la música?
Mi primer instrumento como tal fueron los bongós (que todavía andan por ahí en la casa). Más adelante, la batería fue el primer instrumento con el que sentí la confianza de decir que podía tocar relativamente bien.
No puedo identificar a una persona en específico que me haya motivado a entrar en la música, pero sí reconozco y recuerdo que desde siempre fui un chamaquito bien “rítmico”. Me pasaba haciendo patrones con las manos en los pupitres del salón y en cualquier superficie sonora que se me cruzara por el camino, jaja. (Creo que eso vino un poco en el ADN).
-Jaja así conozco y empezaron muchos. ¿Qué artistas te influenciaron y cuales fueron esas primeras canciones que te aprendiste de memoria?
Fíjate, a mí me gustan muchos géneros de música: desde el punk, ska (mi guilty pleasure), el funk y la música latina. Yo encuentro cosas interesantes en muchos artistas; especialmente, le presto mucha atención a las letras de las canciones, de qué hablan y cuál es el mensaje. A veces hay artistas que se me hace difícil “cachar” o entender desde la primera escucha, y muchas veces me esfuerzo un poco a seguir escuchando para descubrir qué hay detrás.
En cuanto a las primeras canciones que aprendí de memoria, recuerdo tocar muchas canciones suaves en guitarra acústica mientras aprendía. Me llamaban la atención canciones que casi siempre eran sencillas en la ejecución. Me pasaba sacando canciones, tocándolas un tiempo y luego olvidándolas, hasta que aparecía otra que me parecía interesante y que, de casualidad, tuviera acordes sencillos para tocar.
Hoy en día, de memoria me sé "Cuéntame" y "Lento" de Café Tacvba, "Aquellas pequeñas cosas" de Serrat, "Otra piel" de Cerati y "Todo Cambia" de Mercedes Sosa. (Hasta que se me olviden)
-¿Cuándo supiste que hacer música era parte de lo que querías hacer?
Desde que tuve la capacidad de tocar un instrumento, ya sabía que el próximo paso —el paso divertido de hacer música— era hacer música con amigos. Esa parte siempre fue un poco complicada, porque yo siempre he sido medio introvertido. Pero eventualmente conocí personas que estaban alineadas con ese mismo interés, y de ahí no miré atrás: me tiré de pecho.
Yo la paso súper bien siendo parte de la creación y del proceso de hacer música.
-¿Cómo se sobrelleva el tomar un tiempo luego de haber tenido un taste de la escena musical en Puerto Rico y regresar ahora con un proyecto totalmente diferente? ¿Cuales fueron esos learnings de la etapa anterior que consideras aplicar o no, en este nuevo proyecto?
Esta pregunta es bien interesante. La realidad es que admito que entrar en la “escena” fue un proceso bien naive para mí. Quizás yo pensaba que esto era un proceso sencillo y mucho más fácil de lo que realmente resultó ser en mi caso. Me da un poco de pena admitir que me llevé un taste agridulce. No se si fueron mis expectativas, no se si fue por el proyecto que presente en ese momento. No se si es que no di la talla. O que simplemente no fluí. Aún así siento que todo lo que quisimos hacer con mayor o menor éxito lo logramos y al final nos "curamos".
Todavía, al día de hoy —que sigo "La Escena" desde lejitos (desde el balcón) jaja— veo esas mismas cosas, complicaciones y “dramitas” que no han cambiado. Una parte de mí quisiera ser parte: hay muchas personas cool haciendo música y manejando sus proyectos de manera bien chévere y exitosa. Pero la realidad es que yo soy una persona medio introvertida, no soy tan “cool” maybe. No creo que tenga el “juego de piernas” para moverme como un “artista” dentro de esa dinámica.
Y siendo totalmente honesto, en esta etapa de mi vida disfruto mucho estar en casa. Me da sueño temprano y ya no tengo tanto FOMO (fear of missing out) como antes.
Con esto dicho, dentro de Tropicarlos no he querido tener ningún tipo de expectativa. Este proyecto es mío y lo he creado para mí. Para satisfacer mi interés y entusiasmo en crear “cancioncitas bobas” (como a veces yo mismo me refiero a mi música), bien poco a poco. Bien de ganas.
-Muy bien. Entonces, ¿de qué manera piensas que te ha ayudado a desarrollar tu propia identidad en cuanto a lo que estabas buscando crear?
Pues fíjate que, después de haber quemado la fiebre de tocar en varias bandas y experimentar lo que es tratar de moverse, buscar shows y grabar música —vivir esa “película de banda”— ahora me he dado cuenta de que lo que quiero crear para mí es distinto. Más sencillo y quizá menos “popular”.
Yo diría que no necesariamente quiero crear algo para nada en particular, sino simplemente disfrutar el proceso de crearlo y ya.
-¿Consideras que es muy distinto el manejar un proyecto solista al de una banda con más integrantes?
Sí, definitivo: estar en una banda alivia un poco la responsabilidad. Aunque, en las bandas en las que he participado, considero que siempre he sido proactivo. Al llevar un proyecto solo, hay muchas más limitaciones, específicamente mis propias limitaciones de talento y mis inseguridades, jaja.
En todo esto, yo he sido el peor conmigo mismo (me debería yo mismo botar de Tropicarlos por ser un miembro tóxico), jaja.
-JAJA! Hablemos de Tropicarlos, con Carlos incluído como integrante ¿cuál es el concepto del proyecto como solista, ¿qué sonido y dirección musical quieres plasmar?
Bueno, TropiCarlos es un nombre que comenzó medio en chiste y que poco a poco fui adoptando, casi como un alter ego. En parte salió como un vacilón de verme a mí mismo y a mi música “como artista”. Pero, eso sí: bajo este proyecto he querido escribir cosas reales de mi vida, de mi día a día, de mi cotidianeidad.
No solo estoy compartiendo mis cancioncitas bobas, sino que también las estoy creando desde cero usando las herramientas que tengo a la mano. Siempre fui entusiasta del proceso de grabación, creación y mezcla. Recuerdo que antes tenía estas grabadoras multitracks medio portátiles, y me encantaba grabar cosas, demos, ideas… y experimentar a ver qué pasaba. Siempre por mi cuenta, sin conocer mucho de ese mundo de la grabación. (Todavía hoy me considero un entusiasta bien básico de grabación y mezcla).
El punto es que con TropiCarlos he creado un espacio donde puedo seguir siendo entusiasta de la creación de canciones, la grabación, la mezcla y el proceso creativo. Estoy usando mi iPad, GarageBand y una interfaz: herramientas bien sencillas, pero bastante friendly para cualquiera que tenga interés. Y resultan ser tremenda manera de tener un "microestudio" portátil.
En el family de mi casa puedo trackear alguna guitarra, añadir algún beat, y meterme en mi “voicebooth” (el asiento de atrás de mi guagua) para grabar voces 🙂. El verdadero estudio móvil, jaja. Al menos siento que el resultado final mete "feka" un poco. jaja.
-Puede meter feka sí mano y de paso, si te animas, ofreces tu estudio-móvil al que lo necesite a domicilio: Negociazo (me pasa comisión por la idea). ¿Cómo iniciaste el proceso de componer estas primeras canciones?
A mí siempre me ha gustado escribir canciones, o al menos intentarlo a mi manera medio arcaica. Antes siempre pensaba que mis canciones eran bien fresas o medio cringe. Eran como canciones de closet: nadie las escuchaba y yo las hacía y cantaba solo para mí. Creo que algunas me daban vergüenza por el hecho de ser cosas reales o sentimientos míos. Y como yo soy medio introvertido, me da cosita admitir que son mías o que vienen de mí (todavía me pasa y todavía me hacen sentir un poco así).
Pero la realidad es que, así como son—simples, fresas o cringe—son las canciones que hago en mi casa, para mí. Son canciones originales que poco a poco se han convertido en mi propio soundtrack personal. Son las que toco cuando nadie está en casa.
Entonces, por allá para el 2020, me puse a escribir cosas que eran reales para mí: sobre mis nenas ("ADN"), sobre ver el tiempo pasar y sentirse un poco viejo ("La Mañana"). Y eso me pareció bien. Me pareció real en un mundo donde todo se siente cada vez más fake, más metódico, más perfecto.
Y desde entonces, mis musas llegan lentas… pero cuando llegan, trato de hacer la tarea y escribir o crear algo real mío, aunque sea bien sencillo (que la mayoría lo es).
-¿Cómo describirías tu música y cómo sientes que has evolucionado como músico desde el proyecto anterior a éste?
Anteriormente, cuando hacía canciones que luego se incluían en la banda Labios Celofán (ver video), yo soy consciente de que trataba de que esas canciones se escucharan “cool”. Eran mías, pero las cantaba Grace (mi esposa y cantante en Labios), así que me enfocaba en crear temas que fueran con el vibe de la banda. Hoy en día pienso que lo que yo hacía, aunque estaba bien, era un poco fake it till you make it.
Yo personalmente admiro muchas historias de artistas y compositores que crean arte que es real a sus propias vidas, y me di cuenta de que tenía mucho más valor ser auténtico. Porque hoy día, considero que la mayoría de las cosas que uno ve en redes sociales son una perspectiva falsa: un marketing, algo curado. Y yo no siento que, a este punto, tenga la energía o las ganas de fake it.
Veo más valor en ser yo: normal, real y cotidiano. Y he notado que eso me ha dado mucha más satisfacción que las cosas que ayudé a crear antes.
-Bajo “Hogareño”, lanzarás un compilado de nueve canciones, de las cuales has adelantado dos… Según nos pudiste revelar, es un proyecto totalmente casero, como su nombre lo sugiere: ¿Cuánto tiempo tomó el proceso, que instrumentación utilizaste y quiénes han sido tus cómplices (si alguno) durante este tiempo de composición/grabación?
Hogareño es un proyecto totalmente casero, básico, homemade, artesanal. Lo he trabajado bien poco a poco, entre ratitos libres y ganas de crear, desde el 2020 para acá. Son canciones mías y de mi familia. Canciones de mi casa. Canciones que poco a poco fui grabando usando mi iPad, mi guitarra acústica, algunos beats, sonidos de fondo de mi hogar y percusiones suaves que pude grabar en el cuarto o en el clóset.
Quiero ser claro: Hogareño no son canciones profesionalmente trabajadas. Son, en el mejor de los casos, “demos” glorificados hechos por mí y por mis panas que han sido cómplices. Pienso que este tipo de trabajos, medios "amateur" y homemade también tiene su valor y su gracia, y está chévere poder compartirlo con quien tenga interés en escucharlo.
Estas canciones no las grabé solo. Las he creado, como diría Ringo Starr, “with a little help from my friends”:
Álvaro Monsegur (guitarra)
Andrew de Jesús (bajo)
Ellos me han tenido paciencia, han estado dispuestos a escuchar mis "cancioncitas" y se han prestado para compartir y crear. Luego, fuera del proceso de grabación, también se sumó Jesús Jiménez, que cuando ensayamos y "jammeamos" las canciones en casa, nos ayuda aportando percusión.
Así que, poco a poco, tenemos una “banda” cuyos mejores shows, hasta el momento, se han dado en el family room de mi casa, mientras las nenas juegan por el medio y mi esposa nos escucha de fondo mientras trabaja o hace alguna tarea en la cocina. Y quiero añadir que, luego de cada ensayo/show/concierto de Tropicarlos, se lleva a cabo una buena sesión de Smash Bros entre los miembros de “la banda”, que ya a este punto es tan importante como el encuentro musical mismo.
Fun facts de estas dos primeras canciones:
"ADN" tiene un sonido de fondo de un pollito de ponedora que Grace adoptó y se llamaba Nugget.
El intro de "La Mañana" lo grabé desde el balcón de casa, una mañana a las 4:30 a.m.
-Tengo mis preguntas sobre Nugget, pero... Más allá de lo que podría ser obvio, ¿De qué trata “Hogareño”, cual es la musa detrás de la idea para crear el disco?
Hogareño tiene 9 canciones que mantienen cierta continuidad en los temas y en el contexto. Hay canciones que hacen referencia a otras, o a momentos dentro del mismo disco. De la misma manera, están ordenadas con un sentido específico.
Por ejemplo, Durante “La Mañana”, estoy esperando que llegue la tarde.
Más adelante, en “Pétalos” (Otra de las canciones), ya es de tarde y el personaje de Pétalos (Grace, mi esposa) está en el balcón viendo el atardecer y esperando la lluvia.
Esa misma lluvia comienza a caer como sonido de fondo en “Labios Noctámbulos” (otra canción en hogareño), que ocurre durante la noche.
A mí me gustan mucho estos discos conceptuales, y me ha gustado jugar con esa idea, dándole a cada canción un sentido y continuidad entre sí.
La idea de Hogareño es plasmar esta época de mi vida. Documentar canciones que he creado sobre mí, sobre mi familia, sobre la vida y este momento que estamos viviendo. Es mi soundtrack personal de estos últimos años y mi outlet creativo.
Es la primera vez que me atrevo a hacerlo, a cantarlo y, por último, a compartirlo.
-Interesante. Junto al lanzamiento de los adelantos (“La mañana” y “ADN”) los tracks vineron acompañados de sus respectivos videos, ¿qué nos puedes decir de la idea y la intención del mismo?
Fíjate que, después de usar mi iPad como mi miniestudio de grabación portátil, también descubrí una aplicación de dibujo que se llama Procreate. Ahí reconecté un poco con mi yo de 10 o 12 años, al que le encantaba dibujar y hacer sketches. Así que decidí hacerlo parte del concepto visual del proyecto, ya que también es algo que disfruto.
Entonces, me puse a crear varios videos usando este concepto de sketches sencillos para acompañar los temas. Todo encaja bien, porque todas las herramientas creativas salen del mismo aparato tecnológico. Así que me puse como limitación y meta que todo el proyecto TropiCarlos saliera de mi iPad.
Bien poco a poco, entre ratitos libres y las gestiones del día a día, me ves por ahí añadiendo algún otro frame de dibujo para alguna idea de las canciones. Estoy intentando crear un video o visualizer para cada canción.
-Ya mencionaste a tus hijas y se nota su influencia en las canciones, pero ¿están envueltas en este proyecto? ¿Qué opinan? ¿Ya se han mostrado curiosas en comenzar a explorar con instrumentos para expresarse y hacer música?
Mano, pues sí: ellas están envueltas en todo lo que hago. Me gusta que me vean creando cosas en la casa. Ya la grande va para 8 años (“La mañana se va”) y piensa que mi música es relajante 🙂. Ella sabe que "ADN" es una canción que escribí para ella cuando era chiquita, y también que "Pétalos", por ejemplo, es una canción “de mamá”.
La chiquita que va pa 4, ya tararea mis canciones, y eso se siente brutal. Este proyecto, en general, es para ellas. Quizá en un futuro puedan encontrar mis canciones por ahí y recordar estos momentos. Eso es lo que más valor tiene para mí.
Así que sí, están envueltas en el sentido de que son parte del ambiente donde todo sucede. Están en los “ensayos/conciertos caseros”, y las incluí en el primer video de "ADN", caminando y pasándola chévere por el túnel de Guajataca. A ambas les gusta verme haciendo música con mis amigos, y han sido mi mejor público.
A veces, mientras las llevo a la escuela en la mañana, mi teléfono se conecta al carro y empieza a sonar alguna de mis canciones de mi playlist. Ellas van todo el camino cantándolas conmigo.
Con eso, ya yo me gané mi álbum del año.
-Que bonito mano, esa experiencia no tiene precio y me alegra mucho que lo estén disfrutando, de eso se trata vivir, de "esas pequeñas cosas... ¿cuáles crees que son los retos con los que te enfrentas durante esta nueva etapa?
Yo creo que el reto principal ha sido ganar confianza en mí mismo. Siempre he dicho que yo gozaba de cierta seguridad tocando batería en las bandas en las que he estado; nunca me sentí tímido o desconfiado detrás del instrumento. Pero componer canciones personales y mostrarlas ha resultado ser otra cosa. Me siento vulnerable, bien principiante, y me da un poco de pacho expresar estas cosas reales que quiero decir. También cantarlas. Yo no soy cantante; siento que no tengo una gran voz, y ganar la confianza para hacerlo, aunque sea con dudas, ha sido bien retante, especialmente ahora que quiero compartir mi música con personas fuera de mi pequeño círculo.
Admito que da un poco de miedo sentir que no doy la talla. Estoy tratando de manejar esto poco a poco, y compartir las canciones es un buen paso para romper ese hielo.
-Esperemos que este foro te sirva de apoyo para seguir. Entonces, habiendo dicho eso: ¿qué géneros y técnicas musicales quisieras explorar o incorporar en tu música?
Yo digo que Tropicarlos es del género family‑room pop.
No sé cuál es el género específico al que estoy apelando; la realidad es que he dejado que las ideas fluyan y me sale lo que me sale… Así es como va.
-¿Qué sigue para Tropicarlos próximamente?¿Cuáles son tus planes a corto, mediano y largo plazo?
Mi meta es lanzar Hogareño este próximo 13 de junio (mi cumple!) en las plataformas digitales, así de manera más formal, y compartir los videos musicales que he estado creando. En casa, las reuniones con la "Tropibanda" han continuado y ya tenemos 2 o 3 ideas nuevas de canciones con las que hemos estado “trabajando” poco a poco.
Como dicen los artistas de mi calibre: “se vienen cositas…” 😄
-Happy bday launch! A celebrarlo doblemente. ¿Hay planes para presentarlo en vivo?
Pues no… y sí a la vez. Todo el mundo a mi alrededor me motiva a romper un poco más el hielo y sacar a TropiCarlos del family room de la casa, jaja. Todavía estoy tratando de entender cuál sería mi “público” y de qué manera podría presentar estas canciones en algún lugar que realmente se preste para esto.
Los mejores conciertos de TropiCarlos ya pasaron y se han dado en mi casa, un sábado en la mañana, donde nadie los ha presenciado. Y he sido feliz así. Pero sí, admito que el pequeño artista dentro de mí quisiera hacer algún show en vivo (y lograr sonar bien).
-¿Ves este proyecto cruzando el charco? Perseguirás esa meta o sientes que es un proyecto que surgió naturalmente como un pasatiempo y sin muchas pretensiones?
Me veo compartiendo este proyecto, y con que le interese a alguien, ya eso sería una ganancia. Con Tropicarlos yo ya gané, porque logré crearlo a mi manera; a mi familia y a mis amigos les gusta, lo tocamos en casa y después jugamos videojuegos. Compartirlo en las redes con ustedes es un extra que me hace bien feliz y me hace sentir bien agradecido de las personas que se interesan en escuchar.
Es un pasatiempo chévere en el que tengo cero expectativas, y aun así, desde hace tiempo me ha dado muchas ganancias emocionales. Estoy bien puesto para lo que surja de él de manera natural.
De aquí pa’ alante, ¡todo es ganancia!
-¡Me parece perfecto! Mano, importante en estos tiempos (y de siempre)… ¿cuáles son las plataformas y enlaces para que la gente pueda seguir tu proyecto y adquirirlo?
Pues mira, Tropicarlos – Hogareño estará disponible este próximo 13 de junio de 2026 en las plataformas de música digitales:
YouTube: youtube.com/@tropicarlos
Instagram: instagram.com/tropi.carlos,
TikTok: tiktok.com/@tropicarlos
Para quien le interese seguirme y ver los videos por allá.
Pues, muchas gracias por compartir y por tu tiempo para la entrevista, te deseamos el mejor de los éxitos con tu proyecto y estaremos pendiente a los lanzamientos. Sin más pre-ámbulos y como estreno, los dejamos con los sencillos "La mañana" y "ADN":